El feminismo y sus reivindicaciones centran el ciclo Sala de Columnas

“¿Estamos mejor que nunca pero un poco como siempre?”. Así arrancó la tercera edición del ciclo de conferencias Sala de Columnas, que la Fundación Manuel Alcántara organizó durante los días 14, 21 y 28 de mayo en colaboración con el Ayuntamiento de Málaga y que se centraron en el papel de la mujer en los medios de comunicación. En las jornadas participaron periodistas y articulistas de renombre en el panorama nacional para poner de relieve momentos históricos como el movimiento #Metoo y el reciente 8M, pero también asuntos pendientes como los micromachismos en la prensa, las desigualdad de género o los techos de cristal.


I MESA FEMINISMO Y OPINIÓN: Antonio Pedraza (Pte. Fundación Manuel Alcántara), Lucía Méndez (Redactora Jefe El Mundo), Lalia González Santiago ( periodista Vocento, ex-directora La Voz de Cádiz), Esther Palomera (periodista en Huffington Post), Esther Luque (Cadena SER) y Pablo Aranda (Dtor. del ciclo).

Las periodistas Lucía Méndez, redactora jefe de ‘El Mundo’; Esther Palomera, cronista política del ‘Huffington Post’, y Lalia González Santiago, periodista y exdirectora de ‘La voz de Cádiz’ protagonizaron la primera mesa redonda del ciclo, que se celebró en la Sociedad Económica Amigos del País y que estuvo moderada por la periodista de Ser Málaga, Esther Luque. Tras analizar la evolución del papel de la mujer en el periodismo hasta la actualidad, todas coincidieron en señalar que la manifestación del 8 de marzo fue un punto de inflexión para la historia de las mujeres, donde las periodistas tuvieron un papel fundamental con la participación en la huelga y la suspensión de la emisión de distintos programas en televisión.

El éxito de esta ola de feminismo que vive la sociedad se debe, según resaltó Esther Palomera, a que este movimiento “ha sabido poner en el foco los problemas cotidianos de la mujer”, como la desigualdad, la brecha salarial o la violencia sexual, pero sigue siendo necesario “convencer a las mujeres que son nuestros referentes en distintos ámbitos de la sociedad para que se pongan en pie de guerra como nos pusimos las periodistas en el 8M para reivindicar nuestros derechos”, indicó.

En este sentido, Lalia González Santiago añadió que “las mujeres periodistas estamos siendo punta de lanza del cambio social y esto es importante porque el periodismo reproduce códigos y los socializa y hasta ahora lo que había hecho era perpetuar los esquemas del patriarcado”. El periodismo siempre ha sido, según la periodista de Vocento, “masculino y machista”, relegando a las mujeres a “áreas femeninas” como sociedad, cultura… “Se nos menospreciaba y no se contaba con nosotras a la hora de ascender”.

También Lucía Méndez incidió en el papel de la mujer en la prensa dando testimonio de su propia experiencia. “Hemos aceptado cosas que son inaceptables. Yo me sentía obligada a comportarme como los hombres, a alzar la voz, a decir tacos para hacerme oír. Yo he discutido con mis jefes a propósito de la violencia de género que ellos insistían en llamar crímenes pasionales. Esto ahora es impensable”, apuntó.

Méndez puso el acento en la desigualdad de género en las redacciones donde las mujeres “somos mayoría” y a pesar de ello, “escandalosamente minoría en los staffs y en los puestos de dirección”. Y subrayó que para “cambiar decisiones hay que estar en los sitios de decisión y en esa foto no estamos”.

El debate se centró entonces en los techos de cristal, un aspecto que, según la periodista del Huffington Post, se encuentra muy relacionado con la maternidad. “He visto a muchas compañeras abandonar la profesión cuando han sido madres porque los horarios eran incompatibles con el cuidado de los hijos”. Un problema con el que, según Palomera no se acabará mientras  los responsables de los medios de comunicación no entiendan que tienen que permitir a las mujeres periodistas conciliar la vida laboral con la familiar, “el porcentaje de hombres que solicitan el servicio de paternidad es irrisorio, es de margen de error de encuesta”, resaltó.

Y aunque las mujeres se encuentran sin duda mejor que antes y que esta ola feminista está alcanzando a todos los sectores de la sociedad, aún queda mucho por recorrer en este camino hacia la igualdad, donde el periodismo tiene un papel fundamental.  Según González Santiago, muchos medios se han sensibilizado y ya realizan acciones relacionadas con la responsabilidad social corporativa en contra de la violencia de género. “Las redacciones son muy permeables a los cambios, y los periodistas se han dado cuenta de cómo tienen que tratar la noticia para llegar a sus lectores”.  También en esta línea se mostró Palomera apuntando que, más allá de las corresponsalías y editoriales de genero creadas recientemente en algunos medios, “el periodismo tiene que estar en contacto con la realidad y ser sensibles a lo que se mueve en la sociedad” y añadió: “Si me tienen que encontrar en alguna trinchera es en la de la defensa radical de la igualdad entre el hombre y la mujer”.


II MESA FEMINISMO Y OPINIÓN: Antonio Pedraza (Pte. Fundación Manuel Alcántara), Francisco de la Torre (Alcalde de Málaga), Rosa Villacastín (periodista y escritora), Bella Palomo (Catedrática, Dtra. Dpto. Periodismo UMA), Rosa Belmonte (columnista ABC y Vocento), Pablo Aranda (Dtor. del ciclo), Ángeles González Sinde (dtra. cine ex-ministra Cultura)

Asuntos pendientes

El lenguaje sexista, los micromachismos y los roles que transmite la televisión centraron la segunda jornada del ciclo Sala de Columnas Feminismo y Opinión, en la que participaron las periodistas Rosa Belmonte y Rosa Villacastín, la cineasta y exministra de Cultura Ángeles González Sinde y la directora del Departamento de Periodismo de la Universidad de Málaga Bella Palomo, que actuó como moderadora del debate.

La primera en hablar en el auditorio del Museo Carmen Thyssen Málaga fue Rosa Villacastín, que mostró su optimismo ante la aparición del movimiento del 8M, destacando el papel de las mujeres periodistas en esa marcha. “Que las periodistas se unieran para hacer un manifiesto no se había conseguido nunca, porque si hay una profesión en la que las mujeres no estamos unidas, es en el Periodismo, y ese día 8.000 profesionales salimos a la calle”, señaló Villacastín, que abogó por incorporar al hombre a este movimiento y por situar a los medios de comunicación a la cabeza.

González Sinde tomó la palabra para razonar sobre cómo se refuerzan los estereotipos de género en la sociedad “donde nos adjudican unos roles en los que tenemos que encajar” e incidió en la necesidad de asociar el liderazgo y el poder con la idea de mujer. Como ejemplo, la guionista explicó que hay estudios que reflejan que los periodistas consultan más a hombres expertos que a mujeres expertas. En este sentido, la exministra invitó a reflexionar sobre la voz pública de las mujeres, “cómo percibimos la autoridad si viene de una mujer y cuál es su credibilidad en la opinión pública”, apuntó.

Por su parte, Rosa Belmonte aseguró que al feminismo lo definen cuatro aspectos esenciales: igualdad de oportunidades, igualdad de salarios, permisos de maternidad y acceso a guarderías. “Todo esto no está conseguido pese a que la ley lo garantice”, advirtió. En este sentido, la periodista de Vocento indicó que en los medios siguen mandando los hombres y que las mujeres frustran su ascenso en las empresas en cuanto tienen hijos.

Belmonte puso sobre la mesa uno de los aspectos que más controversias produjo en el debate: el lenguaje en los medios de comunicación. “Juez, concejal o fiscal son palabras neutras que hacen el masculino y el femenino con un artículo. Yo no veo la necesidad de decir jueza, concejala o lo peor, fiscala. No hay necesidad de todo eso cuando hay cosas mucho más importantes por las que luchar”. Una opinión que no compartieron sus compañeras de mesa, que reivindicaron el uso del femenino en el lenguaje.

El debate giró entonces hacia el papel de los medios de comunicación y concretamente de la televisión en la igualdad de género. Según Villacastín, en el ámbito audiovisual se da una imagen sexista de la mujer y se utiliza un lenguaje “muy perjudicial”. La periodista afirmó que hay que ser “muy exigente con los contenidos” y mostró su indignación con determinados canales privados por la temática de sus emisiones. “¿Cómo vamos a cambiar la sociedad así?”, se preguntaba.

Al hilo de este razonamiento, González Sinde destacó que hay que ser muy críticos con la televisión, ya que alcanza a millones de personas de una manera “más subliminal y potente”. Además, reprobó que a los partidos políticos “nada más que les interesen los minutos de los informativos, cuando los valores y conductas, se transmiten, se refuerzan y se condenan en la televisión”.

La desigualdad entre hombres y mujeres quedó patente en el debate y para avanzar, Rosa Villacastín animó a las asistentes a hacer lo que a ella le aconsejó Carmen Conde, primera mujer que entró en la Real Academia Española: “Si llamas a una puerta y no te abren por ser mujer, da una patada y entra”. “Yo he dado muchas patadas, algunas me las han devuelto y otras no”, concluyó la periodista.


III MESA SALA DE COLUMNAS: Antonio Pedraza (Pte. Fundación Manuel Alcántara), Cristina Fallarás (Redactora Jefe El Mundo en Cataluña, Público), Virginia Guzmán (Redactora Jefe La Opinión de Málaga), Lorena G. Maldonado (El Español), Ana Barreales (Redactora Jefe Diario SUR), Cristina Consuegra (Gestora cultural, colabora en Málaga hoy) y Pablo Aranda (Dtor. ciclo)

La punta del hashtag

En la tercera mesa redonda del ciclo, que llevaba por título ‘La punta del hashtag: El feminismo y las redes’, participaron Ana Barreales, redactora jefe en Diario Sur; Virginia Guzmán, redactora jefe en La Opinión de Málaga; y las periodistas Lorena G. Maldonado, en El Español; y Cristina Fallarás, en La Marea y Público. El debate, moderado por la gestora cultural Cristina Consuegra, se centró en el protagonismo que han cobrado las redes sociales en la gestación de movimientos para reivindicar derechos de las mujeres y para denunciar abusos. “El feminismo se ha convertido en un movimiento transversal, no es solo cosa de mujeres”, señaló Ana Barreales, quien destacó que si este movimiento está teniendo éxito “es porque nos hemos dado cuenta que a muchas mujeres nos estaba pasando lo mismo. Lo de aguantar y callar es inaceptable y ha existido demasiada tolerancia social ante estas situaciones”.

Asimismo, la periodista del diario Sur recalcó que “las mujeres queremos el pack completo, trabajar y tener una familia y no tener que elegir”, y reivindicó el hecho de que la conciliación es una cosa de mujeres y hombres y que la reducción de la jornada laboral si solo es cosa de mujeres “es una trampa”.

Tras denunciar en un sobrecogedor relato los casos de abuso y acoso sufridos a lo largo de su trayectoria personal y profesional, Cristina Fallarás puso el énfasis en el movimiento #Cuéntalo que ella misma impulsó en las redes sociales y que ha provocado que “por primera vez ocho millones de mujeres hayan podido contar su dolor, porque por primera vez tenemos un medio en el que poder expresarnos que no está manejado por el capital, que está en manos de los hombres”. En esta misma línea se posicionó Lorena G. Maldonado, que indicó que “las redes han permitido una democratización real de la voz pública de la mujer”. La periodista de El Español se congratuló por el derribo de “mitos masculinos”, como el reciente caso del actor Morgan Freeman o la suspensión del Nobel de Literatura por un escándalo sexual. “Hay que destruirlo todo y comenzar otra vez”, apuntó.

Virginia Guzmán, por su parte, incidió en que la educación en igualdad de género es uno de los aspectos fundamentales para avanzar. “La igualdad real debe comenzar en los colegios y en las familias”, señaló para continuar reivindicando que el acceso al mercado laboral debe hacerse en igualdad de condiciones. “A la mujer se le juzga por su aspecto, por si está o no casada, por si es madre, por cosas que a los hombres no se les ha juzgado nunca. Tenemos que conseguir sentirnos libres”.

La jefa de sección de La Opinión de Málaga advirtió de que las redes sociales son una gran herramienta “pero también es un arma de doble filo” donde el principal peligro está en el anonimato, poniendo como ejemplo la aparición de ‘trolls’ que justificaban la violación a la víctima en el caso de La Manada.

Ante la necesidad de trasladar la hoja de ruta feminista que se ha gestado en las redes a la agenda política, Ana Barreales habló de ejercer más presión social, mientras que Cristina Fallarás abogó por la “desobediencia activa y narrada”, y por la creación de mecanismos de identificación. “El feminismo es un movimiento político que por primera vez es internacional y solidario. Eso es mucho más fuerte que la legislación”, apostilló.

Virginia Guzmán resaltó la importancia del activismo y del voto y animó a las mujeres a luchar “contra nosotras mismas, contra actitudes, gestos y lenguajes que tenemos asumidos como normales”, a lo que García Maldonado añadió que la “feminista liberal” es la “favorita del patriarcado” y que no cualquier cosa que escoja una mujer va a ser feminista, aunque lo decida libremente.” Aunque tú creas que te estás empoderando al final lo que estás es sirviendo al mercado” apuntó para concluir citando a Simone de Beauvoir: “El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los oprimidos”.

Esta mesa redonda puso el punto y final a las jornadas dedicadas a Feminismo y Opinión, una convocatoria que ha generado gran interés y ha supuesto un punto de encuentro para el debate en el que se han implicado muy activamente las principales organizaciones de mujeres de todo el territorio nacional. Todo ello, sumado a la notable trayectoria de las intervinientes en el ciclo ha contribuido a la consolidación del ciclo de conferencias `Sala de Columnas´ que, como ha señalado el presidente de la Fundación Manuel Alcántara, Antonio Pedraza, se volverá a centrar en el movimiento feminista en su cuarta edición.


 PRESENTACIÓN SALA DE COLUMNAS: Antonio Pedraza (Presidente de la Fundación Manuel Alcántara), Francisco de la Torre (Alcalde de Málaga), Gemma del Corral (Concejala de Cultura del Ayto. Málaga), Pablo Aranda (Director del ciclo)