Biografía

Manuel Alcántara (Málaga, 1928) es poeta y columnista de opinión. Entre sus libros de poesía están “Manera de silencio”, “El embarcadero”, “Plaza Mayor”, “Ciudad de entonces”, “Anochecer privado”, “Sur, paredón y después” y “Este verano en Málaga”. De sus más de dieciséis mil artículos en diversos medios de comunicación (actualmente publica su columna en los diarios del grupo Vocento) se han editado cuatro recopilaciones: “Los otros días”, “Fondo perdido”, “Vuelta de hoja” y “Málaga nuestra”.

En ambos campos su labor ha merecido los máximos reconocimientos. Como poeta, ha sido distinguido con los premios Antonio Machado, Nacional de Literatura, Hispanidad de Alforjas para la Poesía e Ibn Zaydún. Como articulista, ha recibido los tres máximos premios del periodismo español: el Luca de Tena, el Mariano de Cavia y el González-Ruano. Además, ha obtenido premios periodísticos como el Javier Bueno (de la Asociación de la Prensa de Madrid), el José María Pemán, el Pedro Antonio de Alarcón, el Bravo, el Costa del Sol, el Joaquín Romero Murube, o el Premio de las Letras Andaluzas Elio Antonio de Nebrija. A estos reconocimientos se unen otros de orden académico y social: Doctor Honoris Causa de la Universidad de Málaga, Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, Medalla de Andalucía, Hijo Predilecto de Málaga, Hijo Predilecto de la Provincia de Málaga e Hijo Adoptivo del Rincón de la Victoria, localidad en la que reside buena parte del año. Su nombre da título a un premio de periodismo y a otro de poesía.

En 2007 se constituyó la Fundación Manuel Alcántara encargada de difundir y reeditar su obra.

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Biografía de Manuel Alcántara desglosada por años:

año 1928


El 10 de enero de 1928 nace en Málaga, en la Calle del Agua del barrio de La Victoria, el poeta y columnista Manuel Alcántara. La Guerra Civil o, como recuerda el autor citando a Unamuno, “nuestra Guerra Incivil”, será uno de los recuerdos que lo marcarán desde su infancia: “A mí la Guerra Civil me coge con ocho años y me deja con 50 (…)”. En su memoria perdurará la condición de ‘niño de la guerra’: “Todavía podría identificar nítidamente los soldaditos de plomo con los que jugaba de niño en la plaza de la Merced en un milagro del tiempo que quizá sea plano (…) y los bombardeos”.

año 1945


Con diecisiete años, para examinarse de la reválida en Granada, abandona Málaga por primera vez. Meses después se marchará a Madrid, ya que su padre es destinado por Renfe, compañía para la que trabaja, a la capital.

Empieza la carrera de Derecho, que no tardará en abandonar “por aburrimiento”, y se emplea en la oficina de seguros de la compañía ferroviaria. Allí conocerá el 1 de diciembre de 1945 a la que se convertirá ocho años después en su esposa, Paula Sacristán.

Ahora el autor puede dedicar las noches, y buena parte de las madrugadas, a su verdadera vocación, la poesía: “La poesía está para describir sentimientos, para conocerte a ti mismo, para alumbrar la vida, pero su objetivo no es nada jocoso. La poesía es indefinible” (entrevista con José Vicente Astorga, “Esto de vivir se me ha pasado muy pronto”, diario Sur, Especial Manuel Alcántara cumple 80 años, 18 de enero de 2008).

año 1951


Son noches de tertulia en el literario Café Varela, en el que se da a conocer como poeta en 1951 en el sexto recital de la III Serie de lecturas poéticas denominadas ‘Versos a medianoche’: “Ya empecé a decir versos en el Café Varela, que era como un café del oeste, muy bonito, entre espejos y divanes de peluche rojo con un cartel hecho por Mingote. Y ahí los viernes a medianoche, ‘Versos a medianoche’ empecé a decir versos y a escribir y colaborar; muy pronto publiqué un libro”.

El 24 de enero de 1952, participa en el Café Lisboa en el recital “Las voces del presente y el pasado unidas en Adelfos”; en febrero del mismo año en el Café Lira con el grupo literario Tartessos; el 11 de marzo interviene en la séptima sesión del Café Molinero titulada Arte Poético; y poco después actúa con Gabriela Ortega en el vigésimo segundo del Café Varela. Su presencia se hace habitual en los cafés literario del ambiente bohemio del Madrid de la larga posguerra.

año 1953


El 11 de julio de 1953 contrae matrimonio con Paula, con la que tendrá a su única hija, Lola, en febrero de 1955. Semanas después aparece en la exposición de bocetos de los ‘Versos a medianoche’ del café Varela.

Ese mismo año hará su estreno con ‘Alforjas para la poesía’ obteniendo en 1953 varios premios en los Juegos Florales, en octubre en Lorca y en diciembre en Gijón. Los Juegos Florales a los que Alcántara se refiere como “esa lírica horticultura” eran además, como tantos otros concursos, una forma más de vivir de la poesía “compensar la talega y no los honores (…) era un tiempo de una vida dura y difícil y entonces era un mera circunstancia económica, pero eso era de una notable cursilería, es evidente. La reina, el baile… era una tramoya del pueblo (…) muchos poetas importantes del Siglo de Oro como Lope y Góngora, se presentaban a algunos Juegos Florales y ganaron (…) fue un fenómeno decimonónico y se extingue. Son cosas que había que hacer para buscar unas monedas. Fíjate, es que la poesía es el amor puro”.

Sin embargo, ‘Alforjas para la poesía’ ya son otro cantar para el autor, una época de peripecias y recitales por toda la geografía española: “recorrimos España como juglares, diciendo versos en los sitios más extraños (…) Alforjas eran los grandes, los buenos tiempos de Conrado Blanco, probablemente la persona más generosa que yo haya conocido en mi vida. Decíamos versos en las almenas de los castillos, hasta en las iglesias, en los homenajes a Santa Teresa, en Alba de Tormes (…) era un menester de juglares. Íbamos en grupo, ya muchos desaparecidos (…) ahí se juntaban una serie de poetas muy interesantes, nos hicimos muy amigos”.

año 1955


En 1955 obtiene el prestigiado premio de poesía Antonio Machado que concede la revista Juventud. Además se publica su primer libro de poemas, “Manera de silencio”, que es designado, en unos premios equivalentes al posterior Premio de la Crítica, mejor libro poético del año, y que incluye uno de los poemas más representativos de toda su carrera poética: ‘Biografía’.

En este período participa en numerosas lecturas y homenajes. “La revista Hora lo populariza como ‘el penúltimo bohemio del Madrid castizo’. Figura como autor destacado en la Antología de la poesía española 1955-1956 de Rafael Millán, que publica la editorial Aguilar; y, antes de concluir el año, se le otorga el Premio Navidad” (introducción a Fondo Perdido).

Empieza a colaborar esporádicamente en la revista Juventud, donde publica varios cuentos y artículos de carácter literario. En las secciones ‘Nuestra columna’, sobre todo en ‘Contrapunto’ y ‘Una vuelta por los tópicos’ demostrará Manuel Alcántara su talento como articulista.

año 1958


En 1958 obtiene el accésit del Premio Nacional de Literatura con su libro Plaza Mayor. Por aquel entonces ya colabora en La Hora (Semanario de los Estudiantes Españoles).

El salto a la prensa nacional se produce da través del diario Arriba, de la mano de su director Rafael García Serrano “un hombre de desprendido corazón” según el propio Alcántara; tras el verano de 1958, comienza a publicar la columna ‘Corazón del mundo’.

año 1959


En 1959 recibe excelentes críticas por el libro de poemas “El embarcadero” publicado en la colección Pabellón del Colegio Mayor Covarrubias.

Ese mismo año comienza a colaborar de forma esporádica con Marca en la sección ‘El fotógrafo estaba allí’.

año 1961


El 6 de enero de 1961 obtiene el Premio Café Santos. Tres días después Arriba modifica la ordenación del periódico desapareciendo ‘Corazón del mundo’, y ahora Manuel Alcántara, además de Luis de Diego y José María Sanjuán, firma en la página de Vida intelectual en la columna ‘Glosa’.

En mayo de ese mismo año la nueva dirección decide prescindir de las greguerías dominicales de Ramón Gómez de la Serna; por ello, en señal de protesta, Manuel Alcántara abandona el periódico de forma efectiva el 23 de mayo, centrándose en la escritura de “Ciudad de entonces” que verá la luz en 1962.

Tras su marcha de Arriba Emilio Romero no duda en contratarlo en Pueblo “(…) que dirigía con pulso notable y confianza en las páginas de opinión, según se puede apreciar en la importancia que concede a los propios editoriales y a sus colaboradores, tales como Carmen Laforet, Castillo Puche, Javier M. Bedoya, José Bugeda, Diego Jalón o Eugenia Serrano.” El 27 de mayo este periódico recibe a Manuel Alcántara elogiando no sólo su brillante trayectoria literaria sino su faceta periodística.

Publicará sus artículos en la serie ‘Historias de verdad’ colaborando a la vez en el diario Ya con textos que enriquecen los reportajes gráficos y después con artículos, llegando a veces a publicar en ambos diarios.

año 1963


A principios de 1963 abandona Pueblo cuando su libro “Ciudad de entonces” recibe el Premio Nacional de Literatura. Un año después se estabiliza en Ya con la columna ‘El día de hoy’, que, salvo ocasiones contadas, llega a ser diaria y en la que a veces publican las crónicas de determinados acontecimientos a los que acude como enviado especial.

año 1964


Este mismo año, 1964, obtiene el Premio Nacional Costa del Sol por su artículo “Esto era lo mío: por malagueñas” y un año después se falla el Luca de Tena a favor de Manuel Alcántara por su artículo “Pablo VI en Harlem” publicado el 5 de octubre. Recibe el premio en 1966: “La lápida en la fachada suele ser una postal que llega tarde cuando no hay nadie en casa. Es preferible que los honores nos sean otorgados cuando aún estamos en buen uso y podemos brindar, sin que nos hagan daño, con un licor fuerte” (ABC, viernes 15 de abril de 1966). Ese mismo año se le reconoce con el Premio Hispanidad de “Alforjas para la Poesía”.

año 1967


En enero de 1967, abandona Ya para volver a Arriba con una columna diaria junto a la de su querido amigo Jaime Campmany. Esa columna será conocida como ‘Barquitos de papel’ por el dibujo que la distingue y que en 1969 le proporcionará el Premio Juventud por “Los otros jóvenes”, así como el Premio Meliá y el Premio de Prensa Cruz Roja por “Los donativos de dentro”.

Además de escribir en Arriba, en 1967 empieza con artículos, generalmente de boxeo, para Marca en el espacio ‘Hora cero’, así como las crónicas de grandes combates. Sus artículos para la publicación deportiva alcanzarán un alto nivel de popularidad y fama.

Alcántara ha reconocido que la del boxeo fue su época más feliz, profesionalmente hablando, debido a su afición por este deporte desde la infancia: “de niño yo vivía en La Lagunilla (…) había un solar en frente, que era una fábrica como de ladrillos, pero muy grande, desde el que se veían a los boxeadores. Cuando yo daba la lata en mi casa me decían “- Niño, vete con los boxeadores” (…) yo los veía entrenar, pegarle al saco y saltar a la comba y hacer guantes entre ellos. Y eso se me quedó para siempre (…) Yo siempre digo que de boxeo y del croché de izquierda entiendo más que de Góngora y de Villamediana”.

año 1968


En 1968 será premiado por su artículo “Tiene que ser mío” con el Premio Radio Nacional (Ya,19 enero 1968)

A finales de ese año, recibe otro premio, el IV Centenario Sanjuanista, por la serie de artículos titulados “Por las rutas de San Juan de la Cruz” publicadas en el diario Arriba.

año 1969


En julio del año 1969, a los cuarenta años de edad, compra su casa malagueña del Rincón de la Victoria, para estar más cerca de su tierra y volver regularmente al Mediterráneo, ese por el que con su Dauphine era capaz de bajar hasta Málaga sin importarle las carreteras ni el tiempo que se tardaba por aquel entonces en realizar el recorrido, cuando tenía ganas de mar, para después, con las mismas, volver a Madrid.

año 1972


En 1972 le conceden, junto con otros 8 poetas que participan en Alforjas para la Poesía, la Medalla conmemorativa del IV Centenario de la Batalla de Lepanto (ABC, octubre de 1972). También sus artículos publicados en el diario Arriba le proporcionan el Premio Sofico; el 7 de junio, el Primer Galardón de prensa en la Exposición Internacional de carteles sobre Seguridad del Trabajo; y el 18 de junio, premio de prensa Año del Libro.

En los meses posteriores suma, en los Premios Literarios Ciudad de Cuenca, el Hermanos Valdés por su trabajo titulado “Volver a Cuenca” publicado Arriba; y otros reconocimientos como el Premio Homenaje a Nuestros Mayores o, por su artículo “Nuestro amigo Omar Khayyam”, el XVIII Concurso Nacional Periodístico sobre el Vino.

año 1974


En 1974 obtiene el segundo de los grandes premios literarios: el Mariano de Cavia por su artículo “Federico Muelas”, publicado el 26 de noviembre: “Así, de repente, tienes en las manos algo que era ya en tu vida casi una frustración, algo que he perseguido durante diez años con innumerables artículos. No te niego que para mí el Mariano de Cavia es como la Academia del Periodismo, por la gente que tiene en su nómina, que es impresionante (…) El artículo fue un Barquito de papel, quizá el último, un artículo que escribí con cierto temblor, porque con Federico he tenido muchos años de recorrer juntos España diciendo versos, y es difícil meter en folio y medio a un amigo de cuarto de siglo” (Arriba, 24.4.1975)

año 1975


Con la muerte del dictador, y ante la incertidumbre sobre el rumbo que tomarán los acontecimientos, los cambios se hacen notar en la prensa. Alcántara pasa a la columna ‘Agenda de notas’, aunque todavía ésta le seguirá reportando reconocimientos: Premio Farmacia 1976 por “Elmyr de Hory acaba con sus vidas” publicado el 14 de diciembre de ese año.

año 1977


Ya en 1977, con el nombramiento de Alejandro Armesto como nuevo director del diario, Alcántara vuelve a su formato predilecto en septiembre con la serie ‘A beneficio de inventario’, espacio en el que el 6 de diciembre de 1978 publicará el artículo que dedica al asesinato del joven Caparrós durante la manifestación por la autonomía de Andalucía el 4 de diciembre: “Manuel de Málaga”.

Este artículo le supone un ataque directo por parte del periódico El Alcázar. Alcántara recuerda así el episodio: ” Lo del chico este malagueño era una crónica absolutamente literaria, yo procuro emplear bien las palabras, no es que lo consiga, yo decía ‘el asesinato’ y por eso me quisieron llevar a los tribunales, vamos lo pidió el feroz periódico El Alcázar de aquel tiempo, en portada en un recuadro (…) por haber dicho ‘asesino’, y en el diccionario ‘asesinar’ es matar alevosamente y a ese muchacho le pegaron un tiro por la espalda. Yo no decía quién había sido el autor, yo dije que había sido asesinado”.

El autor conserva una postura política de distanciamiento durante la Transición. En el franquismo ya se había guardado de dedicar una línea al Jefe del Estado: “Yo nunca piropeé, ni nombré siquiera, al general. Yo nunca fui un disidente, por supuesto, pero desde luego nunca fui un tío de los muchos lisonjeros que tenía. Y jamás el que se vaya a una hemeroteca puede encontrar un texto mío hablando de Franco. Al producirse la transición, en determinada revista me ofrecen unas colaboraciones, eso que se llama entre nosotros “muy bien pagadas” aunque nunca es para comprarte un yate (…) sabían mi trayectoria por periódicos, que había pasado por Pueblo, por Arriba, por Blanco y Negro, y me decían “una semblanza arreando” pero yo respondía “no hombre, ahora es muy fácil”. (…) No lo digo por presunción sino como dato; ni antes fui un adulador ni luego…”.

año 1979


Este niño de la guerra, que se define como “un gacetillero y aprendiz de poeta” (Pretextos, entrevista, Canal 2 Andalucía, 28-05-1999) en 1979 recibe el Premio González-Ruano por un artículo publicado el 5 de enero del año anterior; un espléndido artículo titulado “Tono” que dedica una vez más a la memoria de otro de sus admirados e inolvidables amigos.

En enero de este año, poco antes de que Alcántara abandone Arriba, su columna ‘A beneficio de inventario’ se replantea con otra sección titulada ‘Oficio de ver’.

El 14 de mayo de 1979 se incorpora a Hoja del lunes en la que se va a publicar ‘Luz de domingo’ como homenaje a Ramón Pérez de Ayala.

Ese mismo año es nombrado Hijo Predilecto de Málaga, su querida Málaga, a la que menciona siempre y de la que suele comentar: “(…) Málaga tiene fama de ser madrastra, conmigo no, conmigo ha sido una madre amantísima; ‘mamá Málaga’ digo yo cuando me quedo solo”.

año 1981


El 16 de marzo de 1981, con motivo de los cambios introducidos en Hoja del Lunes publica por última vez “Luz de domingo” y comienza con “Punto cardinal” en Sociedad.

año 1982


En 1982 su “Vuelta de hoja” en Ya pasa a la página impar acompañada de articulistas de la talla de Luis María Ansón o Emilio Romero. Al año siguiente vuelve con “Luz de domingo” a la sección de deportes de Hoja del Lunes, aunque abandonará el 12 de septiembre con una columna titulada “Se busca”.

año 1983


Entre el ’83 y el ’85 colabora esporádicamente con Interviú, Don Balón y Dintel. Además reúne tres nuevas colecciones de poesía: “Anochecer privado” (1983); “Sur, paredón y después” (1984, edición limitada en 150 ejemplares firmados por el poeta y el pintor Francisco Hernández cuyos grabados ilustran la obra) y “Este verano en Málaga” (1985).

año 1985


En la tercera semana de marzo de 1985 comienza en Época, entre otras firmas de prestigio -Julián Marías, Ramón Pi, Pilar Urbano o Emilio Romero- la columna “Galería” en la que trata de representar los estereotipos característicos de la época política: el orador, el amigo íntimo, la liberada, el insustituible, el ex delegado, el comensal, el hombre de confianza, el simpatizante, el arrepentido…”.

El 4 de mayo de ese mismo año publica por primera vez la columna ‘Hoy día’ en el diario malagueño La Tribuna de Marbella, pero las dificultades económicas del periódico hacen que el 16 de octubre deje de aparecer su firma.

año 1986


En el ’86 regresa a Ya con su ‘Vuelta de hoja’. Un año después es nombrado Hijo Adoptivo de Rincón de la Victoria (Málaga). Ese mismo año concluye en Época su serie ‘Galería’ para comenzar con ‘Tribunal del viento’.

año 1988


En 1988 pasa los domingos a publicar en el suplemento de Ya, titulado El dominical, la sección ‘Rincón Sur’.

año 1991


El diario Sur llega a un acuerdo con Ya para reproducir ‘Vuelta de hoja’, donde en la década de los noventa, concretamente el 1 de noviembre de 1991, se quedará, ya que firmará un contrato con el Grupo Correo, hoy Vocento -al que pertenece, entre muchos otros de alto prestigio regional y local, Diario Sur- consiguiendo así ser uno de los columnistas más leídos del país y más admirados: “Nos regala cada día opinión y criterio desde esa última página del diario que él ha convertido en primera necesidad para sus numerosos y fieles lectores” (“El artículo determinado”, Juan Antonio Vigar, diario Sur, Especial Manuel Alcántara en su 80 cumpleaños).

año 1992


Mientras sigue firmando en Época, publica en 1992 el libro poético “La misma canción”.
Si unos años antes Sur debe llegar a un acuerdo con Ya para reproducir “Vuelta de Hoja” ahora es el diario madrileño el que debe recurrir a Correo para poder publicar a Alcántara en Madrid, sin embargo Ya vive sus últimos momentos antes de su extinción.

año 1993


En 1993 se convoca el primer Premio de Poesía de Manuel Alcántara.

año 1996


En 1996, el Departamento de Periodismo de la Universidad de Málaga anuncia la creación del Premio de Periodismo también con su nombre. Un año antes, Teodoro León Gross había defendido la primera tesis doctoral dedicada a la obra articulística del autor.

año 1997


En 1997 se publica “Fondo Perdido”, recopilación de cien artículos de su obra periodística, cuya introducción y selección corren a cargo del columnista e investigador Teodoro León Gross, quien se refiere al autor como “orfebre palabrista”, “maestro de la sencillez” y “mago del ingenio”. (“Medio siglo de columnas o 18. 000 días” diario Sur, Especial Manuel Alcántara en su 80 cumpleaños, enero de 2008).

año 2000


El 23 de noviembre del 2000, cinco años después de que se elevara la propuesta a la Junta de la Facultad de Ciencias de Comunicación de la Universidad de Málaga, Manuel Alcántara es investido Doctor Honoris Causa. En su brillante discurso hace un recorrido por toda su carrera poética y periodística, emocionando a la audiencia que asiste a su más que merecida investidura:

“Te has dejado la vida en los periódicos me dice alguien que bien me quiere. “En alguna parte hay que dejársela”, le respondo. Ya me hubiera gustado a mí, como a César Vallejo, “guardar un día para cuando no haya”. Lo he mirado todo con cierta ironía y con una piedad cierta. Ya sé que la “ironía sirve para todo y no basta para nada”, pero la piedad sí que sirve siempre, sobre todo cuando nos abarca a nosotros mismos. Hace casi medio siglo que soy un testigo y debo agradecer, en versos memorables de Alfonso Canales, que “asomado a este palco un día me fue posible abrir los ojos al espectáculo divino, y pude gozar el cambiante argumento, sentirme eterno espectador”

“Mi balance no sólo no es desfavorable, sino largamente superior a mis pobres merecimientos. Me he ganado con modestia y con esfuerzo esa vida que no me gusta haciendo lo que me gusta hacer. He visto a Cassius Clay y las cataratas de Iguazú, he cenado con Pablo Neruda y he almorzado con Borges, mi nieta pequeña ya sabe prepararme un gin-tonic con la áurea proporción. He estado muchas horas con mis libros y con mis amigos. Me gustaría pedirle tiempo al tiempo y que él me hiciera caso. Más que nada para poder daros las gracias, uno a uno, a todos los que estáis aquí esta noche”

año 2001


En los primeros años del siglo XXI, los galardones y reconocimientos se suceden: Medalla de oro de Andalucía; Pluma de Plata de la escritura Parker Waterman; distinguido como máximo representante del pueblo por ACERV (Asociación de empresarios malagueños); Tenedor de Plata de la Asociación de Maîtres del Hotel Andalucía. El 17 de diciembre de 2001, presenta su libro de textos para las otografías de Felipe Crespo: “Impresiones de Málaga” (diario Sur, 15 de diciembre de 2001). Ese mismo año recibe el Premio Nacional de periodismo de Antonio Alarcón por su trayectoria, concedido por el Ayuntamiento de Guádix (17 de septiembre de 2002).

año 2002


En diciembre de 2002 presenta el libro “Málaga nuestra” (Arguval)

año 2003


En 2003 se publican “Cantigas de amigo” (El Laberinto) con la recopilación “Lo mejor del recuerdo”. Recibe la Medalla de Oro del Ateneo de Málaga; y asimismo obtiene el Premio Antena de Oro (Galardón de la Federación de Asociaciones de Radio y Televisión de España) y V de Oro. Ese mismo año, el Ayuntamiento da su nombre a una glorieta en el centro de Málaga.

año 2004


En 2004 se publica “Travesía”, una recopilación de artículos cuya selección corre a cargo de Juvenal Soto.

año 2005


En 2005 , “Cuento de Navidad” para SUR. La asociación de la Prensa de Málaga lo premia con la Medalla de Honor al Malagueño del Siglo; el Instituto de Enseñanza Martín de Aldehuela le concede el Premio a la Convivencia; y le dan el Premio Abandolao de Plata. Finalmente, un jurado de gran prestigio, presidido por el Premio Nobel de Literatura José Saramago, le concede el Premio El Torreón de la Fundación Wellington.

año 2006


En 2006, la Asociación Andaluza de Críticos Literarios celebra un homenaje a Manuel Alcántara. Ese año, Mayte Martín, referente del flamenco catalán, pone música a poemas de Manuel Alcántara para la Bienal de Flamenco. Reconocimiento del Club Internacional de Prensa.

año 2007


El 19 de octubre de 2007, y con un grupo de amigos del autor como artífices de la idea, se constituye la Fundación Manuel Alcántara con el fin principal de preservar y dar a conocer la obra poética y articulística del autor, convertiéndose en un centro especializado en el columnismo español.

Teodoro León Gross justifica la iniciativa y compara al autor con Larra: “Yo creo que los contemporáneos siempre tenemos una mayor dificultad para percibir el valor de los artistas de nuestra época. Seguramente los contemporáneos de Larra también tenían dificultades para darse cuenta que Larra era una figura inmortal para la historia del periodismo literario en España y probablemente nos pasa a todos los contemporáneos de Manuel Alcántara, que no contextualizamos el valor de quien vemos cotidianamente en el periódico, mientras toamos un café. Pero Manuel Alcántara es evidentemente un grande”.

Este homenaje es lo que caracteriza la Fundación Manuel Alcántara, un homenaje que se propone dar a conocer su obra, hacerla crecer, acercar más al poeta, al articulista e incluso al “niño de la guerra” al público interesado en el estudio del periodismo, y también al ciudadano lector que empieza la mañana con el café y la columna de Alcántara.

“Inevitablemente te complacen estas cosas, pero no por engreimiento; yo lo que quiero es que sea un centro donde vayan amigos y que se mueva la cultura, no eso que llaman el culto a la personalidad, no, eso es una pamplina. Me gusta que se haya hecho en vida, porque ahora puedo decir gracias” (declaraciones de Alcántara el día de la presentación de la Fundación que lleva su nombre. Canal Sur)

El 20 de noviembre de este mismo año, fallece su esposa Paula Sacristán. Tras unos días en los que interrumpe su trabajo, vuelve el 26 de noviembre con el artículo “Estos días” en el cual se refiere a su pérdida: «A mí también me han pasado cosas estos días. La más importante que podía ocurrirme. Podría decir que ya están solos mi corazón y el mar, pero ya lo dijo alguien que expresaba mucho mejor que yo sus sentimientos. Además no sería verdad. Yo soy solo, pero no estoy solo. Vuelven rápidos fotogramas. Quizá el tiempo sea plano. Estoy algo aturdido, con esto de mi memoria histórica personal. “La vida sigue”, me dicen mis amigos. La verdad es que no estoy muy seguro. Según a lo que llamemos vida.»

año 2008


El 3 de junio de 2008 presenta “Antología Personal”, una selección de poemas llevada a cabo por Juvenal Soto: “se me ha ido pasando la vida; la vida que es buena y es mala, pero que es vida. Momentos como estos alegran mi viejo corazón. Valen la pena y valen las penas. Muchas gracias”.

La Fundación Manuel Alcántara presenta el Congreso Internacional de Periodismo dedicado, en esta primera edición, a la trayectoria profesional de Alcántara. Meses más tarde, en enero de 2009, se presentará en la Asociación de la Prensa de Madrid la obra ‘El artículo literario: Manuel Alcántara’

año 2009


Es galardonado con el X Premio Joaquín Romero Murube, que concede ABC de Sevilla, por el artículo «Cansinos vuelve a Sevilla», publicado en el «Diario Sur» de Málaga el 27 de junio de ese mismo año. La entrega coincide cuando se cumplen sesenta años desde que recibiera el primer Premio con Versos a medianoche.

Alcántara cumple 20 años en el Grupo Vocento.

La Federación de Asociaciones de Radio y Televisión, que preside Luis del Olmo, otorga en su VII edición el premio  Micrófono de Oro de 2009 en la categoría de Prensa a Manuel Alcántara por su trayectoria profesional.

En Noviembre de ese mismo año, la Universidad de Málaga y Fundación Manuel Alcántara se unen para crear la ‘Cátedra Manuel Alcántara de Periodismo y Literatura’.

José Luis Peñalva, presenta el libro “Manolo Alcántara. La vida a tragos” donde recoge las conversaciones privadas con el escritor malagueño.

año 2010


Recoge el I Premio de las Letras Andaluzas Elio Antonio de Nebrija, que le ha concedido la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE) en Andalucía por su labor en el ámbito de la creación literaria, especialmente por su trabajo como articulista de SUR y el resto de los periódicos regionales de Vocento, donde ha escrito más de 16.000 artículos de opinión.

año 2011


El documental sobre la figura de Manuel Alcántara “El Pésimo actor mexicano” es seleccionado para participar en DocumentaMadrid.