Citas y frases

Manuel Alcántara escribe diariamente su punto de vista sobre el amor, la soledad, la política o el deporte; una mirada con humor a veces irónica y siempre crítica con las injusticias. A continuación recogemos una pequeña muestra de alguna de sus frases:

“Prefiero lo vivo a lo pintado y espectador, lo que se dice espectador, no me gusta ser más que de la vida.”(Según la novela de…)

“El pasado es nostalgia y siempre se nos inscribe en la cara de alguna manera; el pasado nunca acaba de pasar y sale a relucir cundo menos lo esperamos ayudado por la memoria, esa «ciega abeja de amargura».” (Los propósitos)

“El ser humano es un eterno aspirante a eso que llamamos felicidad y que acaso consista en no esperar nada, aunque falte todo.” (Las cosas de siempre)

“Hay que prescindir de la lectura de muchos libros imprescindibles. Entre otras cosas porque son demasiados.” (Agenda de notas)

“Yo quisiera una muerte que se viera venir, que dejara adivinar sus radicales intenciones y que me encontrara casi muerto de pura melancolía, de saber que iba a llegar tardando y sin demasiada capacidad de sorpresa.” (Entrenamiento para la muerte)

“La posteridad dicen que no es más que una «superposición de minorías», pero las estatuas no arreglan las injusticias, sólo las perpetúan.” (Señales de humo)

“La eutanasia es uno de los nombres más feos que se le puede dar a la piedad.” (Los padres de la criatura)

“Hay propósitos que no se cumplen jamás y se renuevan de año en año, de día en día. A veces duele el hecho de su no realización, es cierto, pero tienen la ventaja de que acompañan mucho. Por el contrario, otros proyectos logran cumplirse y hacerse realidad y entonces se mueren de repente y dejan de ser proyectos. El hueco que dejan lo ocupan inmediatamente otras aspiraciones, otros deseos, otros propósitos; que el caso es ingeniárselas para vivir con esperanza.” (Los propósitos)

“El mundo tiene que cambiar, porque lo que somos los poetas, no vamos a cambiar nunca.” (Los poetas al poder)

“A los exiliados, como a los emigrantes, pero por otros y por más motivos, la vida se les resume en una palabra: volver.” (Las siete y cuarto, como siempre)

“Acaso vivir no sea más que ir coleccionando recuerdos y el balance de los años no arroje otra cosa, allá por las últimas vueltas del camino, que aplazadas esperanzas y nostalgias quemantes y reiterativas.” (Café con azúcar y recuerdos)

“El mar es un asombro, un poderío, una desolación que se llena de velas blancas y varas verdes, que suspira o no suspira hacia las playas. El mar es una movible eternidad, una lágrima desmedida. Por eso tiene sal.” (Reglamento de abordaje)

“Entre el vivir y el existir se va la vida.” (El espejo y el tiempo)

“La receta de la felicidad: que las obligaciones se vuelvan devociones y no haya entre ellas primacías.” (Más fácil todavía)

“Cumplir años, incluso cumplir días, es siempre un salto en el vacío. (La alocada vejez)

“Estamos llegando a tal imperfección en la insolidaridad, que ya no nos metemos ni en lo que más nos importa.” (Allá nosotros)

“La memoria no tiene idea de la oportunidad ni de la discreción. Lo mismo nos trae un paisaje que unos ojos; igual nos acerca un muerto querido que aquella habitación en sabia penumbra. La memoria es como un espía, como un viejo en la puerta soleada, como un álbum desencuadernado por un niño.” (Paisaje interior)

“Como se sabe, un buen soldado no es el que está dispuesto a morir por su patria, sino el que está dispuesto a que el enemigo muera por la suya.” (Clay y el Vietnam)

“La lápida es una tarjeta de visita que llega tarde.” (Homenajes póstumos)

“El boxeo es una herencia gladiadora y el único deporte donde los protagonistas se abrazan antes y después de usarse.” (Niño niño niño)

“Hay unos sordos peores que los que no quieren oír: los que no entienden lo que se les dice.” (Comunicación esencialmente)

“Los adultos más siniestros, aquellos que consintieron el fallecimiento del niño que un día fueran.” (Joana jugadoras de canicas)

“Un cóctel casi siempre consiste en el arte empírico, al­quimista, minucioso, de estropear varias bebidas buenas mezclándoles entre sí para lograr un producto que, si es cierto que no sabe a nada concreto, también lo es que recuerda vaga­mente a muchas cosas.” (Las vides solas)

“Siempre somos lo bastante fuertes para soportar la desgracia ajena” (Un corazón de pocos años)

“Estoy convencido de que el deporte no es sano para el que lo practica. Sólo para los cronistas deportivos resulta beneficioso y algunos llegan a la longevidad.” (Camino de los Alpes)

“Trabajar furiosamente puede depararnos una fama, pero no una fortuna.” (Vacaciones forzosas)

“Si se mira bien, todos los triunfos, en deporte, en política o en amor, consisten en llegar a tiempo.” (Permitido pisar el césped)

“Hay cosas que únicamente se saben al principio de la vida: cuando todavía no hemos ganado el uso de razón a trueque de perder el uso del misterio.” (Color de niños)

“El peso de los años es el peso de los fármacos.” (La curación por el prospecto)

“El fútbol está tan bien hecho que siempre sirve para que se alegren algunos.” (Cara y Cruiff)

“Está demostrado que la sordera acompaña mucho y propicia los diálogos interiores.” (Turno de oradores)