La misma canción

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Se prohíbe la reproducción total o parcial de esta obra sea cual fuere el medio, electrónico o mecánico, sin el consentimiento por escrito de Manuel Alcántara y Fundación Manuel Alcántara.

Índice.:

Por la mar chica del puerto
Risa, mujeres, agua…
Ponerle puertas al llanto
Cuando termine la muerte
Sí el cristal no se me rompe
Bajamar de la desgana
Ya no hay nada que me quede
Desde que sé que tu aliento
Para encontrarme conmigo
Fíjate lo que me pasa
Si un día se incorporara
Cruza el camino llano
En busca de una persona
Mis cuentas no están cabales
Este verano en Málaga
EL mar no puede morir
Si otros no buscan a Dios
Suelo primero del parque
Plomo de tiempo en el ala
No digo que sí o que no
Se me perdió la esperanza
Con el campo entre dos luces
No pensar nunca en la muerte
Ponte una mano en el hombro
Yo puedo perder el tiempo
Averigua quién te dio
Estaba ayer tan borracho
Viendo a la muerte venir



Por la mar chica del puerto

Por la mar chica del puerto

andan buscando los buzos

la llave de mis recuerdos.




(Se le ha borrado a la arena

la huella del pie descalzo

pero le queda la pena.




Y eso no puede borrarlo.)




Por la mar chica del puerto

el agua que era antes clara

se está cansando de serlo.




(A la sombra de una barca

me quiero tumbar un día;

echarme todo a la espalda

y soñar con la alegría.)




Por la mar chica del puerto

el agua se pone triste

con mi naufragio por dentro.

Manuel Alcántara

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Risa, mujeres, agua…

Risa, mujeres, agua…

cuando yo me haya ido,

de eso tendré nostalgia.




Yo no tengo madera

de santo ni de barca.




(Cuando yo me haya ido

-qué triste que me vaya-

de esta madera mía

que hagan una guitarra).

Manuel Alcántara

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Ponerle puertas al llanto

Ponerle puertas al llanto;

eso era lo que quería,

ponerle puertas al llanto.




De tanto nombrar las cosas

se iba quedando sin nada,

de tanto nombrar las cosas.




Darle palabras al viento

era lo único que hacía,

darle palabras al viento.




Hablaba de la esperanza,

nunca hablaba de la pena,

que hablaba de la esperanza.




Por más vueltas que le daba

nunca supo a qué venía,

por más vueltas que le daba.


Manuel Alcántara

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Cuando termine la muerte

Cuando termine la muerte,

si dicen a levantarse,

a mí que no me despierten.




Que por mucho que lo piense,

yo no sé lo que me espera

cuando termine la muerte.




No se incorpore la sangre

ni se mueva la ceniza

si dicen a levantarse.




Que yo me conformo siempre,

y una vez acostumbrado

a mí que no me despierten.

Manuel Alcántara

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Si el cristal no se me rompe

Si el cristal no se me rompe

en el fondo de este vaso

me encontraré con tu nombre.

Manuel Alcántara

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Bajamar de la desgana

Bajamar de la desgana:

las olas cerca de mí,

yo lejos del agua clara.




Bajamar de la desgana.




Limito al norte con nadie

y al sur con Málaga.




Amante del agua clara,

de tanto pensarte tengo

la sangre de las estatuas.




Bajamar de la desgana:

las olas cerca de mí,

yo lejos del agua clara.

Manuel Alcántara

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Ya no hay nada que me quede

Ya no hay nada que me quede,

que he perdido la esperanza,

y es lo último que se pierde.




¿Ya no la tengo a mi lado?,

¿de verdad que la he perdido?,

no me hagáis mucho caso…




Yo soy el mismo de siempre,

y me queda la esperanza,

que es lo último que se pierde.

Manuel Alcántara

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Desde que sé que tu aliento

Desde que sé que tu aliento

se ha quedado por el aire

estoy bebiendo los vientos.

Manuel Alcántara

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Para encontrarme conmigo

Para encontrarme conmigo

vuelvo a salir a la calle,

calle del tiempo perdido.




Para encontrarme contigo

estoy buscando en el suelo

las huellas de tu sonido.




Para encontrarme con nadie

me pongo a mirar arriba,

¡Dios me ampare!

Manuel Alcántara

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Fíjate lo que me pasa

Fíjate lo que me pasa:

esperando estoy que llegue

tu calle que no se mueve

a la puerta de mi casa.




Fíjate lo que me espera

queriendo coger la luna

subido en una escalera

sin esperanza ninguna.




La distancia hasta tu lado

es un camino que tiene

todos mis pasos contados.

Manuel Alcántara

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Si un día se incorporara

(El horizonte)




Si un día se incorporara,

cansado de estar rendido,

¡qué asombro en el agua clara!




Si un día se incorporara.




Hasta puede que llegara

cerca de Dios aburrido

si un día se incorporara.

Manuel Alcántara

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Cruza el camino llano

Cruza el camino llano

y el campo en carne viva

llevando de la mano

su sombra pensativa.




Atraviesa ciudades,

lluvias, mercados, ruidos…,

tiene cuatro verdades

y mil pasos perdidos.




Busca la primavera,

esa que no termina,

la que está en la ladera

baja de la colina.




Con el viento de cara

vuelve a cruzar ciudades,

andando, andando, para

dejar sus soledades

con el viento de cara.




El otoño en la acera

y el vino por los vasos:

de aquí a la primavera

no hay más que cuatro pasos.




La noche se echa encima

del hombre y del camino;

el caminante arrima

su corazón al vino.




Se le va de la mano

su sombra fugitiva




y hasta el camino llano

se le hace cuesta arriba.

Manuel Alcántara

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En busca de una persona

En busca de una persona

he salido por las calles

con perros y con palomas.




La he buscado por el parque,

detrás de cada palmera

y en cada hueco del aire.




Cerca de la catedral

y en el humo de los barcos

que se acaban de marchar.




Cien ojos por la Alameda

-en busca de una persona—

y mil pasos por la acera.




Llego de noche a mi casa.

Los perros y las palomas

me están mirando con lástima.

Manuel Alcántara

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Mis cuentas no están cabales

(Telegrama a Bécquer)




Mis cuentas no están cabales:

me falta una golondrina

y me sobran tres cristales.

Manuel Alcántara

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Este verano en Málaga

Este verano en Málaga

recorrí mucho mundo

a la vera del agua.




Que a mí no me hace falta

para andar los caminos

moverme de mi casa.




Este verano en Málaga

lo he visto todo claro

a fuerza de distancia.




De la mano del agua

recorrí mucho mundo

este verano en Málaga.




Sentado en la terraza

se agranda el horizonte

y se achican las barcas.




Que este verano en Málaga

recorrí mucho mundo

a la vera del agua.

Manuel Alcántara

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El mar no puede morir

El mar no puede morir.

Se quedará navegando

aunque no haya nadie aquí.




Que no, que el mar no se muere,

que no se puede morir.

Seguirá que va y que viene,

yendo y volviendo a venir

cualquiera sabe hasta cuándo.

Hasta que encuentre por fin

la playa que está buscando.




Él no se puede morir.

Se quedará navegando

cuando no haya nadie aquí.

Manuel Alcántara

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Si otros no buscan a Dios

(A Alejo García)




Si otros no buscan a Dios

yo no tengo más remedio:

me debe una explicación.

Manuel Alcántara

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Suelo primero del parque

Suelo primero del parque,

ramas de brazos cruzados,

estaba el puerto tan cerca

que soltó amarras el campo.




Disfrazada de gaviota,

la paloma de Picasso

se bajó de su palmera

y se fue a vivir a un barco.




Navegaron los almendros.

Se hizo a la mar Gibralfaro.




Soles rendidos del parque,

agua de brazos cansados,

todo el que vuelve a su sitio

encuentra por fin su rastro.

Manuel Alcántara

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Plomo de tiempo en el ala

Plomo de tiempo en el ala,

la paloma de Picasso

disfrazada de gaviota

deja la mar y los barcos.




Por el mar y por el puerto

confunde el mástil y el árbol.




Luces últimas del muelle,

agua de brazos cruzados,

estaba el tiempo tan cerca

que soltó amarras el llanto.




Donde da la vuelta el puerto

alguna vez me fue dado

mirar al niño que fui

y llevarme de la mano.




La Plaza de la Merced

se llenaba de balandros.

Manuel Alcántara

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No digo que sí o que no

No digo que sí o que no.

Digo que si Dios existe

no tiene perdón de Dios.




No digo que no o que sí.

Digo que me gustaría

que Él también creyera en mí.




Yo no le guardo rencor.

Si lo encuentro alguna vez

nos perdonamos los dos.

Manuel Alcántara

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Se me perdió la esperanza

Se me perdió la esperanza

y aquí la vine a buscar.

Por mi tierra y por mi agua.




Que ya se está haciendo tarde

y si no la encuentro en Málaga

no estará en ninguna parte.




Mi pobre tierra no puede

darme lo que estoy buscando.

Nadie da lo que no tiene.




Tampoco puedo engañarme:

la conozco desde siempre

y la quiero desde antes.




Yo no culpo a Andalucía,

sé muy bien que a su esperanza

le pasó lo que a la mía.

Manuel Alcántara

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Con el campo entre dos luces

Con el campo entre dos luces

se puso a soñar un día

que era de los andaluces

la tierra de Andalucía.




(Su bandera blanca y verde:

la luna en el olivar

que verá cuando despierte).




Soñaba a la luz del día

y cuando se iba la luz

su sueño ya lo sabía

el pobre pueblo andaluz.




(Un hombre de tantos sueños

tiene derecho a mirar

cómo despierta su pueblo).

Manuel Alcántara

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No pensar nunca en la muerte

No pensar nunca en la muerte

y dejar irse las tardes

mirando cómo atardece.




Ver toda la mar enfrente

y no estar triste por nada

mientras el sol se arrepiente.




Y morirme de repente

el día menos pensado.

Ése en el que pienso siempre.

Manuel Alcántara

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Ponte una mano en el hombro

Ponte una mano en el hombro,

olvida todo lo antiguo

y perdónate tú solo.




Mírate fijo a los ojos,

sostén tu propia mirada

y perdónatelo todo.

Manuel Alcántara

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Yo puedo perder el tiempo

Yo puedo perder el tiempo,

que el tiempo que se me pierde

sabe buscar a su dueño.




Yo puedo perder el tiempo,

que el tiempo que yo he perdido

suele volver con el tiempo.




Donde da la vuelta el viento

quise dejarlo olvidado

y él me siguió como un perro.

Manuel Alcántara

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Averigua quién te dio

Averigua quién te dio

esas ganas de morirte.

Ha tenido que ser Dios.




Ha tenido que ser Dios

un día que estaba triste.

No tiene otra explicación.

Manuel Alcántara

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Estaba ayer tan borracho

Estaba ayer tan borracho

que Omar Khayyán en persona

vino a llevarse mi vaso.

Manuel Alcántara

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Viendo a la muerte venir

(A Jorge Guillén)




Viendo a la muerte venir

se me fue pasando el tiempo,

ese principio del fin.




Nunca podré comprender

por qué el lento porvenir

ha sido cosa de ayer.




Que a mí se me pasó el tiempo

que me quedaba de vida

desde su mismo comienzo.




Sólo se me ocurre a mí

pasarme toda la vida

viendo a la muerte venir.

Manuel Alcántara

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