Traducciones de su obra

Índice.:
ARTÍCULOS
Artículos publicados en el magazine AEHCOS desde 1998 hasta el 2008, en la sección “Desde mi rincón. From my corner”.

POEMAS
Sonetos traducidos por Mark C. Aldrich en la publicación “Manuel Alcántara.12 sonetos/sonnets”




VOLVER índice


Traducir poesía es un proceso complejo. La traducción de un solo soneto, por ejemplo, implica tomar muchas decisiones, y como cada una de ellas supone escoger una palabra de entre varias, es razonable argumentar que traducir un soneto sea el resultado de tomar no docenas sino cientos de decisiones. Así que intentar explicar con al detalle cómo se traduce un soneto no es una meta práctica, a menos que se desee dedicar todo un libro al esfuerzo. Sin embargo, es perfectamente razonable, incluso necesario, que el traductor esboce algunos de los principios que le han guiado en su labor.

La apelación a la fidelidad absoluta es un tópico de los traductores; pero también es frecuente oír lo contrario: que la fidelidad es imposible (traduttore, traidore). Así que pregunto: ¿fidelidad a qué y a quién? Espero que en estas traducciones resulte evidente que mi mayor esfuerzo haya sido ser fiel a la experiencia lectora. (La fidelidad al texto es una ilusión, a menos que la meta sea lograr una adherencia esclavizante a la literalidad, cuyos resultados son casi siempre desastrosos. La esperanza de ser fiel a las intenciones del autor es igualmente ilusoria.) Por supuesto, la experiencia de cada lector resultará única, y, por supuesto, la suma de todas las experiencias de los lectores compartirán el resultado de esta realidad evidente: leer un soneto. Esto último es tan obvio es significativo. Si no hacemos ningún esfuerzo por recrear un soneto, acabamos con una especie de glosa, en el mejor de los casos una glosa muy elocuente, pero una glosa al fin y al cabo.

En el caso de estos doce sonetos de Manuel Alcántara, el lector no dejará de notar la tensión que surge del contraste entre un tono frecuentemente informal y coloquial, por un lado, y un tratamiento directo de las preocupaciones últimas que nos pesan a los seres humanos: el amor, la muerte, el destino. Sentía que era de una importancia prioritaria intentar captar algo de esta tensión básica, y creía que para lograrlo no se debería perder la forma del soneto. La cuestión es algo enredada, porque el español y el inglés han desarrollado en torno al soneto tradiciones muy diferentes, así que siquiera la posibilidad de traducir sonetos del español al inglés se pone en entredicho en cuanto práctica. Es más, al traducir estos sonetos como sonetos, sin duda alguna me expongo a la acusación de ser artificioso –la de que los textos resultantes, distorsionados por la necesidad de ajustarse a una forma predeterminada, sean de alguna manera una expresión menos auténtica a la de los originales en comparación con cómo habrían sido si hubiese prestado menos atención a las cuestiones de medida y rima-. Quizás. La decisión de usar rima final, en particular, supone hacer algunos sacrificios, sobre todo porque hay un gran número de palabras en inglés cuyas posibilidades rítmicas son extremadamente limitadas. Pero lo contrario es igualmente cierto: si hubiera decidido dar prioridad a una fidelidad más estricta a la exactitud semántica, el grado mayor de “corrección” ganado en este terreno se habría visto descompensado al perderse el placer de leer un soneto.

Finalmente, al no querer acabar con versiones que tuvieran un exceso de imaginación por parte del traductor y un déficit del arte del poeta, en la mayoría de estos sonetos he respetado la rima del original (siempre ABBA, ABBA en los cuartetos; y CDE, CDE o CDC, EDE en los tercetos, excepto los de los sonetos 4 y 12), y por la misma razón la división tradicional del soneto en cuartetos y tercetos se ha respetado en el inglés. Los endecasílabos del español se han convertido en pentámetros de pie yámbico en el inglés, con unas variantes limitadas pero necesarias. Sin embargo, sentía que variar demasiado los esquemas originales era alejarse tanto del camino que el lector terminaría haciéndose la misma pregunta que el poeta en el segundo soneto: “Que me expliquen por qué no tienen ganas/ los antiguos caminos de moverse”. Es el caso que sí necesitamos caminos nuevos para arribar a un destino similar.

El lector juzgará si el viaje ha merecido la pena o no. Estoy en deuda con Daniel Murphy por ayudarme a quitar algunas de los escollos con los que podría haber tropezado. Los errores restantes pueden y deben ser atribuidos por los lectores a mis propias limitaciones.
(Mark C. Aldrich)

Índice.:

• Sonnet at the beginning of love
• To live
• The wine of the dead
• I search for myself in time
• I adapt my breath
• The ancient present
• Sonnet to plea for time from time
• Sonnet to plea for my hands
• Sonnet to plea for the men of Spain
• Sonnet to plea for dead friends
• Sonnet at the end of love
• Abderrahman III, shortly before dying, confesses


Sonnet at the beginning of love

They say that oblivion, before being so,
was a great love, a golden disaster;
this girl, of my ego nearly master…
What’s going to happen? Better not to know.

A girl with love, where should I put her?
The suburbs of one’s self, love’s always near.
It’s close to the abyss but without fear;
Love will go away, unseen and unstirred.

Lie back and see what happens, that’s for me;
I’ll remember you as a mystery,
Like embers, burn with yesterdays within,

since blood will not reach the open sea
since one day we will be just history,
that’s what I’ll do: lie back, see what happens.

Soneto para empezar un amor

Ocurre que el olvido antes de serlo
fue grande amor, dorado cataclismo;
muchacha en el umbral de mi egoísmo,
¿qué va a pasar? Mejor es no saberlo.

Muchacha con amor, ¿dónde ponerlo?
Amar son cercanías de uno mismo.
Como siempre, rodando en el abismo,
se irá el amor sin verlo ni beberlo.

Tumbarse a ver qué pasa, eso es lo mío;
cumpliendo años irás en mi memoria,
viviendo para ayer como una brasa,

porque no llegará la sangre al río,
porque un día seremos sólo historia
y lo de uno es tumbarse a ver qué pasa.

Manuel Alcántara

VOLVER índice


To live

Life’s clock is winding down, it’s on display;
hope sees that it hasn’t any clothes to wear,
nor can death find a place to say a prayer…
Who closed the door, told life to go away?

Someone tell me why the old paths don’t stay
in place. They have vanished into thin air,
so getting lost has become rather rare,
yet many tomorrows I must still survey.

Speaking now through multiple wounds, my voice
seeks, while arms rest on the railing, its breath,
and I see our tragic end with chagrin.

So what can one do? And what is our choice?
We’re all bound together in time and death.
It is a tough road. Unless God steps in.

Vivir

Vivir se va quedando sin campanas,
la esperanza no tiene qué ponerse
ni la muerte un lugar donde caerse…
¿Quién le cerró a la vida las ventanas?

Que me expliquen por qué no tienen ganas
los antiguos caminos de moverse;
ya no queda ninguno en que perderse
y me quedan que estar muchas mañanas.

Por una herida múltiple respira
mi voz y en la baranda estoy de codos
pensando en el final de la tragedia.

Qué le vamos a hacer. Si bien se mira,
con el día y la muerte estamos todos.
Mal camino. Si Dios no lo remedia.

Manuel Alcántara

VOLVER índice


The wine of the dead

I remember the future. Nothing’s new.
It’s an old story that will come my way;
death sets out from memory, so they say.
Life will be buried, covered by morning dew,

and a bird will fly. (Who knows if it’s true?)
Nothing else matters, it’s the price you pay;
Nothing advances, wheels spin in disarray.
Death our fate, none other, this is our due.

The wine of the dead is silent and cursed
yet every day my fill of it I drink,
as if in a desert with unsated thirst.

“End up where you started,” one of them said:
Is this life? I don’t know what to think,
this death is really going to my head.

El vino de los muertos

Recuerdo el porvenir. Todo se sabe.
Lo que me espera es una vieja historia;
la muerte empezará por la memoria,

a vivir le echarán tierra y un ave

volará, dicen (mucha duda cabe).
Lo demás nada importa, es trayectoria;
lo demás es dar vueltas a la noria.
Tenerse que morir, eso es lo grave.

El silencioso vino de los muertos
diariamente me bebo trago a trago
con la incontable sed de los desiertos.

Todo para acabar donde se empieza;
ya no sé si es vivir esto que hago,
la muerte se me sube a la cabeza.

Manuel Alcántara

VOLVER índice


I search for myself in time

I search for myself in time badly spent
and in calendars whose pages are old,
but the scent of my soul has gone cold,
and the old man I knew he up and went.

The one I was, just a one-time event?
I want news of myself, news to unfold
the layers of myself, these words of gold
to relieve oblivion, my lone lament.

The small adventure of this boat that sails
blue seas and feels the force of big strong gales:
yet no mermaid with any answer sings.

My wine and questions are in the same cup.
Pains and doubts. Everything piles up.
And God’s answer is to not say a thing.

Me busco por el tiempo

Me busco por el tiempo que he perdido
y en las hojas de ayer del calendario,
pero no encuentro al alma por mi almario
ni rastro de aquel viejo conocido.

El que yo fui, ¿por dónde se habrá ido?
Quiero saber de mí. Es necesario
conocer a quien trato en este diario
escribir las memorias de mi olvido.

La aventura pequeña de ese barco
que hace su travesía por un charco
sabiendo que a babor nadie contesta.

Bebiendo estoy mi vino y mi pregunta.
Penas y dudas. Todo se me junta.
Y Dios da la callada por respuesta.

Manuel Alcántara

VOLVER índice


I adapt my breath

I adapt my breath to much disillusion,
and I adjust my watch to the wrong time;
I live in my memory, a sublime
room locked tight, echoing with confusion.

To be human and live without delusion,
that is my job, a good habit of mine.
I hide my pain, but I think it’s no crime,
no tears to spill, that is my conclusion.

I came here alone to see the dark night,
I travel from the heart towards the head,
mining metals of truth with all my might.

I know that truth always hides, that is all.
To the dark fortress door is where I’m led…
(I knock twice, but no one answers my call.)

Aclimato mi aliento

Aclimato mi aliento al desencanto
y acostumbro mi tiempo a la deshora;
resido en la memoria, esa sonora
habitación cerrada a cal y canto.

Ser hombre es la tarea que levanto,
ésa mi ocupación desoladora,
que se guarda la pena y nunca llora
porque sabe que nunca es para tanto.

Yo vine para ver oscuridades,
viajo del corazón a la cabeza,
minero del metal de las verdades

y sé que la verdad siempre se esconde.
Llamo ante la sombría fortaleza…
(Por más que llamo nadie me responde).

Manuel Alcántara

VOLVER índice


The ancient present

In my past there is a forgotten child,
like a river, youthfully old again;
he returns to me from long ago, when
all was glory, when skies were blue and wild.

Uneven stories in my mind are compiled,
like a cold wind that wants to remain
at my door: hawks flying on a straight plane,
a water mill in a stream running mild.

Yesterday’s future is a past to ponder,
a child who doesn’t know where today begins,
as tomorrow is today every day.

A child who wandered as now I wander,<
I see my melancholy often wins,
while my happiness falls in disarray.

Antiguo presente

Tengo un niño olvidado en la memoria
juvenilmente antiguo como un río;
regresa de un remoto tiempo mío
tan lejano y azul como la gloria.

Inconcretas noticias de mi historia
me trae hasta la puerta un viento frío;
volviendo están vilanos de otro estío
y agua pasada muévese en la noria.

El porvenir de ayer es ya recuerdo
y el niño nunca sabe dónde empieza
el día de mañana cada día.

Niño que se perdió como me pierdo,
pensando que no es buena mi tristeza
y no vale la pena mi alegría.

Manuel Alcántara

VOLVER índice


Sonnet to plea for time from time

Time is a path to walk, but often steep.
(When you die you will see. Don’t fool yourself.
You will be alone, you and fate itself.)
Revenge is mine when I lay down to sleep.

Because I know so well I should not leap
or dance with that which ends in death itself:
I’m just dreaming and when I wake myself,
I will not know if I should smile or weep.

Miserly time, with its exacting measure,
flees from us all and wants to be ignored,
as if buried like a forgotten treasure.

There’s always some clock, a despotic lord,
who drowns us, then grabs us hard by the neck
one day, and hangs us from a thick cord.

Soneto para pedir tiempo al tiempo

El tiempo es un camino para andarme.
(No te engañes. Morir, ay, para ver. Te
quedarás solo, a solas con tu suerte).
Yo me he echado a dormir para vengarme.

Porque sé que no debo entusiasmarme
con cosas que se acaban en la muerte,
estoy soñando. Cuando me despierte,
no sé si habré hecho bien en despertarme.

El tiempo, con su escaso presupuesto,
se nos va a cada paso, mientras arde
como una rama seca todo esto.

Siempre un reloj aprieta, nos ahoga,
nos coge por el cuello un día y tarde
o temprano nos cuelga de una soga.

Manuel Alcántara

VOLVER índice


Sonnet to plea for my hands

Only a moment ahead of my heart,
they stay close by my side and understand.
Born with me, they’re always at my command.
Southwest of my breath they never depart.

When I speak believe me I feel their art
speaking on my behalf. When they demand
rest I always respond, and in their planned
movements among the winds I take part.

I love them. They serve me well. And I swear
they’ve even tried to fathom the mystery
and the limits of love at whatever cost.

One day they will weep, I am most aware.
When in earnest they consider their history
and what was in reach but forever lost.

Soneto para pedir por mis manos

Andan cerca de mí: sólo un momento
antes que el corazón, casi a mi lado.
Han nacido conmigo, a mi cuidado;
se mueven al sudeste de mi aliento.

Cada vez que hablo os digo que las siento
hablar en mi favor. Acostumbrado
me tienen a su peso, a su cansado
modo de repartirse por el viento.

Yo las quiero. Me sirven bien. Y os juro
que han querido tocar hasta el misterio
y el techo del amor, a todo trance.

Un día llorarán. Estoy seguro.
Cuando se pongan a pensar en serio
en las cosas que estaban a su alcance.

Manuel Alcántara

VOLVER índice


Sonnet to plea for the men of Spain

For those who put to sea the wings of dreams,
the masts and spars, compass held with care.
For those who count the wood crosses they bear
and use them to frame their graves with strong beams.

For those who fight hunger, restich torn seams,
and on the small threshing floor declare
their battle under banners of despair,
braver every day, every day a dark scream.

I say, city folk and country folk fine,
patience and shuffle.* Spain indeed is grand.
With arms wide open I plea for fresh bread

and for rain, too, and also for good wine,
for the taming of bulls that roam this land,
and for the restful comfort of the dead.

*Don Quixote, Part II, Chapter XXIV.

Soneto para pedir por los hombres de España

Los que le dan al mar la arboladura
de sus sueños, su brújula viajera.
Los que cuentan las cruces de madera
mientras cavan su lenta sepultura.

Los que aprietan el hambre a la cintura
y en el ruedo pequeño de la era
lidian una pobreza de bandera,
más brava cada día y más oscura.

Gentes de la ciudad y del camino,
paciencia y barajar. España es grande.
Yo pido con los brazos bien abiertos

por el pan, por la lluvia, por el vino,
por que el toro de Iberia se desmande,
por que se encuentren cómodos los muertos.

Manuel Alcántara

VOLVER índice


Sonnet to plea for dead friends

I held them close, on the inside; I hold
them still, like an emblem over my heart.
Their memory, burned here, a well-aimed dart,
its bull’s-eye in this place where hope turns cold.

I am more alone, alas, every day,
more isolated and more a sad clown;
they give me their light, a closed down
system that still shines bright this way.

Now orphaned I detect one of my hands;
Already half empty my glass of wine,
without a drop of rain lie my dry lands.

You want to stop everything, hold your breath,
and look for them. This path is our design:
You take the shortcut, a walk toward death.

Soneto para pedir por los amigos muertos

Yo los llevaba dentro, los tenía
sobre mi corazón, como un emblema.
Cojo el recuerdo aquí, por donde quema,
Por donde la esperanza más se enfría.

Estoy más agujero cada día,
más desierto y más loco con mi tema;
ellos me dan su luz como un sistema
apagado que alumbra todavía.

Se me ha quedado huérfana la mano,
por la mitad el vaso de mi vino,
sin lluvia mi terreno de secano.

Dan ganas de dejar todo por irse
a buscarlos. Conozco ya el camino:
se va por el atajo de morirse.

Manuel Alcántara

VOLVER índice


Sonnet at the end of love

I have burned the handkerchief, just in case
this soft linen should sew itself again.
Half less the glass of wine might contain,
And half again less visible deep space.

This had to happen. And so at face
value it’s this: I’m always on the train,
you at the station. It’s all in vain;
I didn’t see you, but this love I still chase.

Perhaps this story in the end may shine
because endings to an end never come,
but find new life when memories entwine.

The love I felt for you has walked away,
but who knows where she’s gone. Where she came from.
That place frrom where she never should have strayed.

Soneto para acabar un amor

He quemado el pañuelo, por si acaso
se pudiera tejer de nuevo el lino.
Le sobra la mitad del vaso al vino
y mas de media noche al cielo raso.

Tenía que pasar esto. Y el caso
es que estando yo siempre de camino
y estando tú parada, no te vi y no
me ha cogido el amor nunca de paso.

Puede que salga a relucir la historia
porque nunca se acaba lo que acaba,
que se queda a vivir en la memoria.
Echa a andar el amor que te he tenido
y se va no sé dónde. Donde estaba.
De donde no debiera haber salido.

Manuel Alcántara

VOLVER índice


Abderraman III, shortly before dying, confesses

To Juan Antonio Vallejo Nájera

In pain too I was greater. I lament
telling you late I was, I can’t deny,
like a mighty scimitar, that was my
way of accepting my inner descent.

I did not wish to reveal my torment
lest your envy lessen. From throne up high
I hid what’s inside me, fighting the lie,
the way the cypress to the wind does press.

I was used to laurel on my brow, and
at night I’d have women at my command,
and sweet jasmine with me beneath the stars.

I had it all. Everything under the sun.
Remember this king, the happiest one:
Abdurrahman III, soul marked with scars.

Abderramán III, poco antes de morir, hace confidencias

A Juan Antonio Vallejo Nájera

También en el dolor fui más. Lamento
deciros con retraso que yo era
un alfanje sin fin y una manera
de aceptar mi interior derrocamiento.

No quise divulgar mi sufrimiento
por no haceros la envidia llevadera.
Nadie me conoció más que por fuera,
como el alto ciprés conoce al viento.

El laurel fue costumbre de mi frente,
la mujer de mi noche, el inminente
jazmín bajo los astros a mi lado.

Todo lo tuve. Cuanto el cielo abarca.
Recordad siempre al más feliz monarca:
Abderramán III el desdichado.

Manuel Alcántara

VOLVER índice